lunes, 27 de febrero de 2017

20 de Marzo de 2016

Las raíces de este ser humano, 
nacido del asfalto y del cigarro,
se han marchitado entre aulas
de acero 
inoxidable, 
y de ignorancia 
hecha a prueba de balas. 

Que ya no se siente nada 
dentro del cráneo 
-de humo-
de ningún humano
de este milenio. 

Que han podado la vida 
hasta convertir 
nuestros núcleos
fértiles en 
estériles.

Que han pintado las ventanas
del color del que está hecha 
la ruina. 
-No mires, no pienses, no respires- 

Que han creado un sistema 
capaz de inducir 
un coma de automatismo 
inútil, 
en nuestros cuerpos de trapo.

Que han destruido generación tras generación 
de materia gris cerebral. 

Ya no más. 
Creíais que vuestra mierda nuclear
podría parar la vida que germina -sin parar- 
dentro de nosotros, 
dentro 
de todos 
los corazones, 
que sienten, 
piensan, 
y viven. 

Creíais que podríais matar 
el palpito de la fuerza
y de la pasión 
que mueve el mundo 
que soñamos. 

Creíais que podrías callarnos 
con vuestro discurso gris, 
vuestras palabras huecas, 
vuestras enseñanzas tóxicas. 

Pero no. 

Dentro de nosotros 
como el fuego, 
arrasa la cultura 
que nos hará libres. 

Y que, 
-aunque os pese-
no habéis
conseguido 
matar. 

5 de Enero de 2014

Decían que tenías el corazón
Alicatado al pecho.
De ardiente pasión,
En un pequeño hueco estrecho.
Ahí donde nacen tus sílabas
y donde va a morir el placer.
Donde bailabas,
Donde el viento te iba a absorber.
Pero solo decían,
Frases distorsionadas en bocas insanas.
Pájaros que pían,
Canciones fuertes, más que banas.
Aunque eres eso,
Voces que vienen y van.
Te confieso. 
Palabras que suben como el champán.

Tu cuerpo libre de dogmas,
En mis sueños, tú mi musa.
Tus palabras sin normas
Y mi mente desnuda sin escusa.
Eres también, timbales.
Igual que los fuegos artificiales.
Y mis pulmones,
Condenados a tu respiración.
Como miles de acordeones

Sonando en la habitación. 

5 de Enero de 2014

Donde la sombra prometió acampar,
Nada queda ya.
Donde el sol prometió lucir,
Solo cenizas se atisban.
El olor a primavera se ha mudado al mundo de al lado,
Y el frío cantar de los pájaros,
Solo se oye de lejos.
El mundo cambia y tú lo ves,
Se mueve el viento distinto,
A como se movía con mi pelo.
La lluvia sabe a lágrimas y no a rocío,
Los rayos parten ramas rotas
Y el calor de antes ha desaparecido.
Las raíces de este planeta agarran con fuerza
Un corazón de dragón dormido.
Y sin embargo,
Todo cambia.
Las estrellas lucen con tanta fuerza
Su intensidad duele aquí, tan lejos.
 Todo se mueve tan paulatinamente,
Un caracol que recompone su concha.
Y a años de distancia luz,
Los torbellinos de este universo
Donde van a morir las galaxias.
La luz de tantos planetas,
De donde nacen todos estos versos.
Y si bien cambia todo,
Y aunque el mundo raudo se mueva,
Nada es tan lento y dulce,
Nada tan delicado y sencillo
Como las pestañas tuyas

Cayendo en la infinidad de tus párpados. 

5 de Enero de 2014

Prometió la primavera
Juró al viento dormido
Y  la luz del ocaso que nunca apaga
Que de este jardín inmenso,
Respetaría la margarita,
Mi margarita.

Han llorado los niños mil ciclos
Y sigue ahí tan hermosa.
El rincón de esta selva
Iluminado por su luz.

Sueñan los pájaros en lo alto,
Con bajar a su vera.
El viento a su alrededor descansa,
Manso como un campo verde
Y la vereda de este mundo,
Que conduce hasta su presencia
Se bifurca mil veces.

No hay lluvia que duela
Más que su ausencia.
La vida reposa en sus pétalos.
Y van y vienen,
Extranjeros a morir a sus pies,
Almas a nacer a sus raíces.

Y ella, tan pequeña,
Aprende de a poco.
Crece tiempo al tiempo,

Y sus descubrimientos son suyos
Son nuestros, son de ambos.
Ella progresa y
El resto también.

Como la brisa de un alma joven,

Que sale a la luz lentamente. 

(a mi madre)

18 de Julio de 2014

Nos miramos con profundidad,
Eternidad.
Nos miramos con miedo también,
Clandestinos en nuestro propio mundo.
Ilícitas miradas.
Y cuando la retina se cansa,
y cerramos nuestros tristes y a la vez maravillados ojos,
ocultando las casi lágrimas.
Se siente como si,
En la oscuridad cegadora de nuestros párpados,
Nos siguiéramos mirando.

(fragmento) 

13 de Noviembre de 2013

Intentamos descifrarnos. 
Como quien intenta leer y entender 
una lengua nueva, 
porque hablábamos idiomas diferentes. 

Tú eras un holograma y yo otro, 
y se sentía tan bien
 los dos juntos,
 que para qué entender 
este sentimiento de mutua, 
pura 
y desazonante pasión. 

  Pero lo hicimos, 
en la oscuridad 
de una noche seca, 
en las remotas calles 
de una ciudad vacía,
 en una cama 
que no era nuestra.

 Como aullar al alma desnuda, 
al eterno fuego interno, 
que palpita
y goza, 
entre tu corazón y el mío. 

5 de Enero de 2014

Cada dulce salto,
A lo desconocido.
Pisando el asfalto,

Ya anochecido. 

30 de Noviembre de 2013

¿Me estás mirando mal por decir lo que pienso?
¿Por amar, sentir, como yo quiero?
Por pensar.
Y por esa mirada que me echas, hay dolor.
Físico, intelectual.
El dolor que se siente en el pecho,
Que hace de veneno en países pobres.
El dolor que crea la obligación a estar callados.
Que las palabras que no se dicen, pican y duelen en la garganta.
Que hay tantos pensamientos, y tan distintos,
Que, ¿para qué callarlos? Yo me pregunto.
¿Para qué callar lo que uno piensa?
Si la curiosidad mato al gato,
Yo quiero saber lo que piensa el vecino del Bajo B.
Pero ahora ya es tarde.
Porque ya no se dice lo que se piensa.
Porque ahora ya no hay diferencias,
Monótono,
Como la caligrafía a ordenador.
Monótono como el amor falso,
Como la luz blanca en una sala de espera.
Monótono como un hospital abandonado.
Y ya no se grita, ni si quiera por amor.
Porque “Es ridículo”
¿Para qué gritar si se puede enviar un mensaje?
Eso digo yo.
¿Para qué?
Y respondes,
Para todo, claro está.
Aunque sea para no abandonar las cuerdas vocales.
Gritar para pensar, Pensar para gritar.
Escribir, contar,
Aquello que se hace tan grande de a poco en tu cabeza.
Una idea.
Un pensamiento.
Una razón.
Que si no es por discontinuidades,
¿Qué haríamos aquí?
Que si no es por diferencias
Me confundiría al besar a la persona a la que amo,

Ya que todas serían iguales. 

18 de Julio de 2014

Y cuando mi voz susurra, débil y pura,
Un último adiós,
 pues esto no puede ser vida,
cuando el éxtasis de tu risa,
 recorre mi entidad.
Tú ríes aún más, y mueves la cabeza,
con la gracia y gentileza

De un cervatillo en el bosque.

5 de Abril de 2014

Cuatro tazas de café, ni una más.
Un poema, alguno más.
Tres páginas de un libro que no entendía.
Y siete rayos de sol, como el arcoíris, atravesando la habitación.
Fue entonces,
Que te vi.
De pie, sereno.
Inquietante y distante ahí parado.
Y juro,
Que me ahogué.
Como se ahogan los peces con el aire,
Y como se ahogan las flores en el mar.
Ni si quiera estabas

Ahí realmente. 

16 de Abril de 2015

Todas las mañanas viene un pajarito a picar las cenizas del cigarro de la noche pasada, mientras suena en la radio el número de las muertes de ayer.

El pintor, el poeta, el albañil, el escritor, el profesor, el basurero, todos eligen morir por amor.

Y entonces lo entiendo.
Si lo haces,
Al menos,
No habrás muerto en vano.

Todos perecen por amor. 
Nadie quiere acabar saliendo en la radio, como parte de un gran número, que siempre terminan redondeando,  que queda a parte tras la noticia siguiente y el cual, ya nadie recuerda.

Nadie
Quiere
Ser
Olvidado.

Y es que es eso, somos tan individuales, tan nuestros.

Que aunque sea por una causa justa,
Morimos así, de amor.

Porque hoy en día,
Si no mueres de amor,
Mueres como un número,
Y ¡date prisa!

No vaya a ser, que entre el gobierno, la farmacéutica y los camellos,

Te quiten la oportunidad,

De escoger,

A quién

O a qué


Le dedicas tu muerte.  

20 de Noviembre de 2014

Todas las noches, ella me pregunta:
¿Cuántos años tiene la luna?
Y yo ya me pierdo,
Que ya no sé de qué luna me hablas,
Si la que escondes en los ojos,
O la que cuelga del techo.
Si al menos miraras hacia abajo,
Para darte cuenta de que:
Hace mucho que ya no caminas sobre tierra firme
Sobre tierra firme.
Que hace mucho tiempo,
que tienes en el pelo,
los años que te faltan,
y los que te quedan.
Ojala vieras lo que yo veo,
El mundo que gira,
Cuando tú estás parada.
El aliento que muere en tus labios,
Y la tierra firme,
Oh, la tierra firme.
Que tiembla.
¿Cuántos años tiene la luna?
No sé, mi vida.
No lo sé.
Pero si paras un momento,
Y observas.
Si paras
Y miras,
Los pájaros en el calendario,
Y las canciones de la radio.
Si paras y observas,
El ruido del mundo,
Que te palpita en las venas.
Tal vez,
Como decía el profesor de filosofía de primer grado,
Tal vez,
La tierra que pisas,
Se convierta en el cielo,
O en el puño cerrado de un dios en el que no crees.
Tal vez,
No te haga falta viajar a la luna,
Ni entender la gravedad,
Solo,
Hacer de la tierra que pisas,
Un hogar,
Unos brazos fuertes,
Que abracen tu alma,
Y tu cuerpo,

Cuando hayas muerto. 

17 de Mayo de 2015

Nos estamos moviendo en un lugar muy espeso. Levantamos la vista a lugares tan lejanos. No alcanzamos a tocar el cielo, pero sentimos como si así fuera. Describimos nuestra vida como una canción de punk rock, lloramos a solas, nos vestimos como únicos, nos sentimos como una unidad.

Somos como somos por un montón de razones. Salimos poco a poco de la cuna, ponemos un pie fuera de la burbuja. Vivimos en un libro escrito de azúcar, nada es tan bonito como parece.

¿Quién dice qué? Nos encanta juzgar. Valorar mal. Llevamos la ropa de la inseguridad, sabemos poco, nunca lo suficiente.


A veces pienso que el mundo es tan grande que nunca viviré lo suficiente para verlo entero. Quiero ayudar, pero no sé cómo. Me siento insignificante, una voz no se escucha lo suficiente en un mar negro. Es difícil compaginar lo que te hace feliz todo junto.