lunes, 27 de febrero de 2017

20 de Marzo de 2016

Las raíces de este ser humano, 
nacido del asfalto y del cigarro,
se han marchitado entre aulas
de acero 
inoxidable, 
y de ignorancia 
hecha a prueba de balas. 

Que ya no se siente nada 
dentro del cráneo 
-de humo-
de ningún humano
de este milenio. 

Que han podado la vida 
hasta convertir 
nuestros núcleos
fértiles en 
estériles.

Que han pintado las ventanas
del color del que está hecha 
la ruina. 
-No mires, no pienses, no respires- 

Que han creado un sistema 
capaz de inducir 
un coma de automatismo 
inútil, 
en nuestros cuerpos de trapo.

Que han destruido generación tras generación 
de materia gris cerebral. 

Ya no más. 
Creíais que vuestra mierda nuclear
podría parar la vida que germina -sin parar- 
dentro de nosotros, 
dentro 
de todos 
los corazones, 
que sienten, 
piensan, 
y viven. 

Creíais que podríais matar 
el palpito de la fuerza
y de la pasión 
que mueve el mundo 
que soñamos. 

Creíais que podrías callarnos 
con vuestro discurso gris, 
vuestras palabras huecas, 
vuestras enseñanzas tóxicas. 

Pero no. 

Dentro de nosotros 
como el fuego, 
arrasa la cultura 
que nos hará libres. 

Y que, 
-aunque os pese-
no habéis
conseguido 
matar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario