lunes, 27 de febrero de 2017

13 de Noviembre de 2013

Intentamos descifrarnos. 
Como quien intenta leer y entender 
una lengua nueva, 
porque hablábamos idiomas diferentes. 

Tú eras un holograma y yo otro, 
y se sentía tan bien
 los dos juntos,
 que para qué entender 
este sentimiento de mutua, 
pura 
y desazonante pasión. 

  Pero lo hicimos, 
en la oscuridad 
de una noche seca, 
en las remotas calles 
de una ciudad vacía,
 en una cama 
que no era nuestra.

 Como aullar al alma desnuda, 
al eterno fuego interno, 
que palpita
y goza, 
entre tu corazón y el mío. 

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