lunes, 27 de febrero de 2017

18 de Julio de 2014

Nos miramos con profundidad,
Eternidad.
Nos miramos con miedo también,
Clandestinos en nuestro propio mundo.
Ilícitas miradas.
Y cuando la retina se cansa,
y cerramos nuestros tristes y a la vez maravillados ojos,
ocultando las casi lágrimas.
Se siente como si,
En la oscuridad cegadora de nuestros párpados,
Nos siguiéramos mirando.

(fragmento) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario